No se cuantas rosas te habrán regalado ya

pero tengo todavía la esperanza de saber

que de todas esas rosas que te dieron ninguna fue de papel

Y te condena mi celoso corazón
cuando le contàs tu historia

nunca floreció la gloria en cuestiones del amor

Y se que nunca se me va a olvidar tu voz

aunque pierda la memoria

con acercarse la victoria se conforma un perdedor.